- La capital inglesa es la ciudad que más ha desarrollado el bike sharing en los últimos años gracias a los sistemas informáticos
Una buena red de transportes públicos define las ciudades del siglo XXI. En la actualidad, metro y autobús siguen constituyendo las piezas claves de la movilidad interurbana. Sin embargo, en los últimos años, un nuevo medio de transporte público se ha popularizado. Hablamos del bike sharing, que consiste en compartir bicicletas a cambio de un precio asequible, y usarlas para realizar trayectos cortos.
Muchos asocian este concepto con la economía colaborativa, que ha puesto en jaque a las tradicionales prácticas de consumo. Se trata de un modelo que aprovecha las nuevas tecnologías para facilitar el acceso a bienes y servicios cuando al consumidor le resulte conveniente. Lo que quieres, cuando lo quieres, en un solo clic. Además, la comunidad de usuarios juega también un papel esencial al tejer una red de confianza que da seguridad a los intercambios.
El bike sharing consiste en compartir bicicletas para realizar trayectos cortos
Desde entonces, son muchas las grandes urbes del mundo que han incorporado el bike sharing a su red de transportes públicos. En ese sentido, Londres despunta como la ciudad europea con un mayor desarrollo de red ciclista.
La fórmula del éxito londinense se basa en los múltiples beneficios del bike sharing. A todas luces, el alquiler de una bicicleta es mucho más económico que el resto de transportes tradicionales. Un consejo: el Santander Cycle Hire permite que, por cinco libras, puedas realizar viajes ilimitados durante toda una semana, de menos de media hora.
El Santander Cycle Hire permite que por 5£ puedas realizar viajes de menos de media hora durante toda una semana
Además, no podemos obviar lo positivo que es el bike sharing para el medioambiente. El uso de la bici reduce la contaminación y descongestiona el tráfico. Del mismo modo, resulta la excusa ideal para hacer un poco de ejercicio.
Con el turismo en bicicleta puedes descubrir rincones de las ciudades que de otra manera pasarían desapercibidos
El turismo en bicicleta ofrece la posibilidad de descubrir rincones de las ciudades que de otra manera pasarían desapercibidos. Hay rutas temáticas para todos los gustos. En el célebre barrio de Notting Hill, empieza un itinerario para los amantes de los parques que pasa por el exótico Kyoto Garden. El recorrido puede terminar en el inmenso Hyde Park, donde se puede aparcar la bici, tumbarse en el césped o bien atender a los discursos de los oradores en el Speaker’s Corner.
Con menos de media hora y unos pedales se pueden hacer maravillas. En ese tiempo cubres la distancia que hay desde la icónica torre de Londres hasta los pies del Big Ben. La capital británica no solo son palacios victorianos, parques, mercados y cafés. El clima, los sonidos y los olores también forman parte de la cultura londinense. No te la pierdas, coge la bici y conócela. Ahórrate dinero y descubre Londres a tus anchas.
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