De entre todos los cementerios con pirámides, el que más llama la atención por el tamaño de sus monumentos es el de la meseta de Giza. Allí se encuentra la Gran Pirámide, la más grande jamás construida.
No cabe duda de que, entre todos los cementerios con pirámides, el que más llama la atención por su posición aislada y por el tamaño de sus monumentos es el de la meseta de Giza. Allí se encuentra la Gran Pirámide, la más grande jamás construida. Esta tumba y los edificios anejos son el perfecto compendio de la relevancia de este tipo de construcciones para la sociedad egipcia, así como de todo lo que nos falta por saber de ellas. En la Gran Pirámide hay mucho por descubrir, aunque, eso sí, ningún “misterio”. Estas son 8 curiosidades sobre la pirámide de Khufu:

1/8 :La pulgada piramidal
En
el siglo XIX, el astrónomo escocés Charles Piazzi Smyth se inventó que,
si se medía la Gran Pirámide utilizando una “pulgada piramidal” por él
descubierta, las dimensiones de la tumba de Khufu demostraban ser un
calendario universal, que recogía eventos del pasado y del futuro.
Entonces ya se sabía que la pulgada piramidal no existe. En 1880, un
joven Flinders Petrie, el futuro “padre” de la arqueología moderna, fue a
Giza a medir la pirámide con total precisión. Estaba convencido de que
Piazzi Smyth tenía razón y pretendía demostrarlo. Sin embargo, lo que
descubrió fue ¡justo lo contrario! La pirámide solo era una tumba, y no
un depósito de conocimientos perdidos.

2/8 - La puerta del califa
La
pirámide de Khufu
no destaca entre todas solo por sus dimensiones, sino
también por las peculiaridades de su estructura interna. No se parece a
ninguna de las construidas antes o después, en especial porque es la
única que tiene la cámara funeraria en el centro de la masa del
edificio, y no a la altura de la base. En el siglo IX, el califa
Al-Mamun decidió que quería saber más del monumento y ordenó a sus
hombres que excavaran un pasillo hasta el centro de la pirámide, cosa
que consiguieron. El agujero de Al-Mamun, al ser más alto y cómodo que
el original, es el utilizado hoy como entrada para los turistas.
3/8 : Una obra descomunal
Hablemos de cifras. Unos 4.000 hombres, entre obreros de canteras, acarreadores y constructores, trabajaron durante casi treinta años en la construcción de esta pirámide. Cuando se concluyó, pesaba aproximadamente seis millones de toneladas. La Gran Pirámide está formada por 2.300.000 bloques de piedra, cada uno con un peso medio de 2,5 t, aunque los había de mayor tamaño.
4/8 : Rascacielos de la Antigüedad
La Gran Pirámide original medía 146 m, pero se redujo por el robo de piedras a sus actuales 137 m. Fue el edificio más alto del mundo hasta la construcción de la catedral de Lincoln
5/8 : El número pi
Un
ejemplo de los supuestos “misterios” sería la presencia del número pi
en el edificio. Es cierto que, si se divide el perímetro de la pirámide
por el doble de su altura se obtiene 3,142. La cifra se parece a pi,
pero no lo es. Aparece como resultado de una casualidad geométrica,
debida al uso del seked de cinco palmos y medio utilizado por los
arquitectos egipcios. El seked era una unidad de medida que permitía
comprobar que la inclinación del edificio fuera siempre la adecuada. De
hecho, en todas las pirámides que tienen el mismo seked aparece una
cifra parecida a pi. Como se aprecia en los libros matemáticos egipcios,
como el Papiro Rhind (en la imagen), aprender a manejar el seked y
calcularlo era parte de la formación de los escribas egipcios.


6/8La constelación de Orion
Hace
algunas décadas, Robert Bauval, un ingeniero belga, postuló que las
pirámides de Giza podían estar repartidas por la meseta de tal forma que
se correspondieran con las tres estrellas centrales de la constelación
de Orión. Bauval sostiene que las pirámides copian sobre el terreno la
constelación con una precisión sobrehumana. En realidad, esta teoría es
falsa.


7/8 : La auténtica precisión
¿Cómo se explica la distribución de las pirámides por la meseta de Giza? Parece evidente que están colocadas de un modo que no resulta aleatorio; no hay más que verlas para darse cuenta de ello. Un elemento que aclara esa disposición es su orientación. La Gran Pirámide, con su cara septentrional orientada con gran precisión al norte, hacia las estrellas circumpolares y la ciudad sagrada de Letópolis, fue el punto de referencia para situar las otras dos.
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