- La semana pasada un restaurante de Venecia pretendía cobrar a una pareja 1.143 euros por un menú que en realidad costaba 82
Hace pocos días conocíamos el caso de un restaurante veneciano cercano a la plaza de San Marcos que pretendía cobrar a una pareja de estudiantes japoneses la friolera de 1.143 euros por un simple menú de carne y pescado que en realidad costaba 82. Los jóvenes, alertados por el elevado importe de la factura, denunciaron los hechos a la policía.
Organizaciones de consumidores reconocen que no se trata de un caso aislado en Venecia y afirman que la situación se repite con cierta frecuencia en otras ciudades turísticas. Conscientes de que en algún momento cualquiera puede ser víctima de este tipo de prácticas, el portal de reservas Hoteles.com lanza algunas advertencias que, aunque sean de pura lógica, sirven para recordar a los viajeros algunos trucos que pueden evitar más de un sobresalto en el restaurante.
Un restaurante veneciano pretendía cobrar a una pareja de japoneses 1.143 euros por un menú que costaba 82
Antes que nada, si viajas a un país extranjero que cuenta con una moneda distinta a la que estás acostumbrado a utilizar, es recomendable que te familiarices previamente con ella. Es importante tener claro su valor y marcarse unas referencias
que te permitan ayudar a la hora de realizar las compras. La
inexperiencia y el desconocimiento del nivel de vida del destino puede
hacerte gastar más de la cuenta.
No te dejes llevar por la imagen o la decoración de un local. Antes de decidirte a comer en él, echa una ojeada a los precios de la carta y no tomes asiento hasta que hayas realizado un cálculo rápido del coste aproximado de la comida -o cena-.
Comprueba que los precios que aparecen en la carta incluyen el IVA (o el impuesto correspondiente), ya que en caso contrario, el importe puede dispararse.
A la hora de pagar, asegúrate de que no te cobran por determinados extras como el pan, el hielo, un aperitivo que te han servido sin previo aviso, o el uso de los servicios. Ten en cuenta que ¡no siempre están incluidos!
Y una última recomendación de cosecha propia: aunque las zonas históricas o las que tienen mayores atractivos turísticos suelen ser las más concurridas, por el bien de tu economía, aléjate de ellas. Puedes encontrar restaurantes algo más alejados, a precios razonables.
No te dejes llevar por la imagen o la decoración de un local. Antes de decidirte a comer en él, echa una ojeada a los precios de la carta y no tomes asiento hasta que hayas realizado un cálculo rápido del coste aproximado de la comida -o cena-.
Comprueba que los precios que aparecen en la carta incluyen el IVA (o el impuesto correspondiente), ya que en caso contrario, el importe puede dispararse.
A la hora de pagar, asegúrate de que no te cobran por determinados extras como el pan, el hielo, un aperitivo que te han servido sin previo aviso, o el uso de los servicios. Ten en cuenta que ¡no siempre están incluidos!
Y una última recomendación de cosecha propia: aunque las zonas históricas o las que tienen mayores atractivos turísticos suelen ser las más concurridas, por el bien de tu economía, aléjate de ellas. Puedes encontrar restaurantes algo más alejados, a precios razonables.
No te dejes llevar por la imagen. Antes de decidirte por un restaurante echa una ojeada a los precios de la carta
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